​​​El acceso al agua potable y al saneamiento es clave para el desarrollo de los países. Sin embargo, en la actualidad, la escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial. Asimismo, más de 1.700 millones de personas viven en cuencas fluviales donde el consumo de agua es superior a la recarga y 2.400 millones de personas carecen de acceso a servicios básicos de saneamiento. La Cooperación Española considera el acceso al agua y al saneamiento un derecho humano básico y promueve tal reconocimiento en todos los foros internacionales. Además, plantea que el déficit de acceso al agua y al saneamiento debe subsanarse desde un enfoque basado en derechos y con un compromiso político y normativo. ​