​​La cultura como factor de desarrollo ha tenido presencia en los programas de la AECID desde sus primeros años, dotándose en 2006 de su propia Estrategia de Cultura y Desarrollo.

Igualmente, y como reflejo de esa priorización se incluye la transversalidad de la Diversidad Cultural en los programas de cooperación en los últimos Planes Directores. 

​El vigente IV Plan Director (2013-2016) reconoce expresamente el bagaje acumulado en este sector de intervención y señala “el respeto a  la diversidad cultural, el diálogo intercultural y la libertad de expresión y creación, así como la participación efectiva de todas las personas en la vida cultural”  como un elemento esencial en las políticas de desarrollo.​