​Los organismos de integración y cooperación regional están adquiriendo un papel más relevante en la formulación de políticas y la provisión de bienes públicos regionales. Este proceso responde a dinámicas de regionalización que afectan al conjunto del sistema internacional, y en particular a América Latina, región en la que se ha optado por establecer y profundizar acuerdos de integración regional. Algunos de estos acuerdos, como la CAN y el SICA, actúan en áreas y países prioritarios para la Cooperación española, y también son objeto de atención por parte de la cooperación de la UE. Otros, como la OEA, inciden en sectores de especial relevancia, como la consolidación de la democracia y la vigencia de los derechos humanos. España ha incrementado su compromiso político e institucional con la OEA y con ambos grupos subregionales, al incorporarse como observador al SICA. 

Este apoyo queda respaldado a través de la firma de Comisiones Mixtas o el correspondiente Memorando de Entendimiento, y en el caso del SICA con la constitución del Fondo Fiduciario España-SICA.​