Entre el 16 y el 25 de noviembre se llevó a cabo esta especialización, en formato 100% virtual, con la finalidad contribuir no solo al proceso de investigación del feminicidio, sino también a entender la violencia contra las mujeres como un fenómeno con muchas manifestaciones, desde una mirada regional e internacional. En este marco, se realizó un seminario web abierto con el fin de compartir los avances de esta formación y las principales cifras del Observatorio de Igualdad de Género de CEPAL.
A través de este seminario, se buscó profundizar en la problemática específica de los crímenes de feminicidio, con un programa que buscó atender las necesidades de capacitación técnica especializada de los distintos actores implicados, y mejorar el abordaje de esta compleja investigación a través de la especialización en técnicas de investigación y aplicación de instrumentos para la armonización de metodologías de trabajo. Como resultado, se espera sentar las bases para la elaboración de Guías de recomendaciones prácticas y multidisciplinares para la investigación de feminicidios a nivel nacional, compatibles con los posibles protocolos ya existentes.
El acto inaugural contó con la participación de la Directora del Centro de Estudios Jurídicos, Abigail Fernandez, quien subrayó que los ataques contra la mujeres interpela a toda la sociedad. Puesto que cuando una mujer muere por feminicidio son víctimas, además, sus hijos, hijas y familiares. Por ello, el estudio de la manifiestación de la violencia, de sus consecuencias y sus causas, permite mejorar y profesionalizar las técnicas de investigación, y que a través de esta formación se busca elaborar protocolos y guías para la mejor investigación de estos crímenes.
Por su parte, la Directora del Centro de Formación de la Cooperación Española en Montevideo, Mercedes Flórez, subrayó que la Cooperación Española está plenamente comprometida con la erradicación de la violencia de género en la región y tiene una sólida trayectoria de compromiso con esta lucha, consciente de que la violencia contra las mujeres y las niñas es la forma más extrema de discriminación y una violación grave de sus derechos humanos. Además, es una importante amenaza para el logro de un desarrollo sostenible e inclusivo en el que, como establece la nueva Agenda 2030 para que "nadie se quede atrás" y, particularmente, en este contexto donde junto a la pandemia del COVID-19, la pandemia silenciosa de la violencia de género es una realidad en la región latinoamericana.
Esta actividad se enmarca en una programación de carácter regional que inició en 2009 por la alianza estratégica entre el CEJ y el plan INTERCOONECTA, el Plan de transferencia, intercambio y gestión de conocimiento de la Cooperación Española en América Latina y El Caribe, que tiene como objetivo el fortalecimiento de las capacidades técnicas, humanas e institucionales de las administraciones públicas y otros actores vinculados a las políticas públicas para avanzar en los retos regionales y el cumplimiento de la agenda 2030 y contribuir así a luchar y erradicar la violencia de género.
Guías de recomendaciones para la mejor investigación del feminicidio
Durante el foro abierto celebrado el 20 de noviembre, Juan Manuel Cartagena, consultor para el Centro de Estudios Jurídicos de España y uno de los principales expositores de este seminario realizó una contextualización del feminicidio y sus características, y explicó la diferencia entre los términos femicidio y feminicidio a través de varios niveles de análisis: el nivel teórico, político, operativo y judicial.
Si bien el nivel político fue el que definió el concepto de feminicidio preferente al del femicidio, para referirse a la inacción por parte de los estados en la investigación de estos hechos criminales, actualmente tanto uno como otro concepto son válidos para referirse a la muerte de una mujer solo por el por el hecho de ser mujer.
Asimismo, se analizó la Guía de recomendaciones para la investigación eficaz del crimen de feminicidio (2014) que presenta una armonización de metodologías de trabajo y procedimientos, y es material de consulta para la elaboración para protocolos. Se basa en prácticas idóneas, procedimientos mínimos y reglas básicas, y contempla los diferentes escenarios, identificando la investigación de ´feminicidio consumado´ y ´feminicidio en tentativa´, así como también refiere a la atención debida a la víctima o víctimas, a la atención debida a familiares víctimas indirectas y secundarias, y también al reconocimiento del agresor o agresores.
Cartagena aclaró que esta guía contiene las fórmulas, recomendaciones, unifica la investigación técnico científica e incrementa la eficacia de la investigación, con recomendaciones en procedimientos de investigación definitiva para la lucha contra la impunidad, dar directrices de la capacitación en un programa de formación para su implementación y elaboración, por último, de protocolos nacionales.
Últimos datos del Observatorio de Igualdad de Género de CEPAL
Por su parte, Alejandra Valdés, de la División de Asuntos de Género del Observatorio de igualdad de género de América Latina y el Caribe de CEPAL presentó la medición del feminicidio en América Latina y el Caribe. Expresó que "el feminicidio es la expresión más dramática y extrema de los patrones culturales patriarcales, discriminatorios y violentos", con cifras que llegaron a los 4.640 casos en 2019, 18 países de América Latina y seis del Caribe.
Al analizar rangos de edad en siete países con datos, las mujeres menores de 19 años, suman aproximadamente el 14% del total de los casos registrados y 55% se concentra entre los 20 y 44 años (Argentina, Colombia, Chile, El Salvador, Guatemala, México, Panamá Paraguay, Costa Rica, Puerto Rico, Uruguay).
Asimismo, indicó que solo 10 países cuentan con normativa sobre Registro de Femicidio y Violencia contra la Mujer: Argentina (Ley 26.485), Bolivia (Decreto supremo 3.834 de 2019 y Alerta Inmediata "Adela Zamudio" de la Fuerza Especial de la Lucha Contra la Violencia), Colombia (Ley 1.761), Ecuador (Ley orgánica integral para la prevención y erradicación de la violencia de género contra las mujeres), El Salvador (Decreto 520 de la Ley Especial Integral para una vida libre de violencia para las Mujeres), México (Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia), Panamá (Ley 82), Paraguay (Ley 5.777), Perú (Ley 30.364) y Uruguay (Ley 19.580).
Los principales desafíos, según indica el Observatorio, son realizar esfuerzos longitudinales de análisis y causas de los homicidios de mujeres, analizar e investigar los suicidios de mujeres, generar sistemas de alerta de feminicidios y tentativas de feminicidio que permita dar cuenta de los procesos de violencia que vivieron las mujeres. Asimismo, el informe aclara que si bien en algunos países como Chile, Paraguay, Panamá y Perú, se registró una disminución de los casos de feminicidios no consumados o tentativas, en realidad es una muestra que existe una dificultad de registro y manejo de los casos, debido a una insuficiencia de los servicios de atención a víctimas de violencia de género, como también los recursos para enfrentarla durante el período de confinamiento.
Valdés resaltó que, si bien tanto las estadísticas como los indicadores de género no son un fin en sí mismo, la producción y uso de la información responde a la diligencia de los estados para ampliar el campo de derechos con formulación de políticas públicas que procuren cerrar las brechas de género y garanticen la autonomía de las mujeres. Sostuvo que para ello, es necesario mejorar la calidad, la difusión de la información y los análisis producidos a partir de los datos de las distintas fuentes estadísticas y fortalecer el trabajo articulado entre diversas entidades de los estados y la cooperación internacional.
Mira el foro abierto del 20 de noviembre 2020
Acceda al documento de CEPAL Enfrentar la violencia contra las mujeres y las niñas durante y después de la pandemia de COVID-19 requiere FINANCIAMIENTO, RESPUESTA, PREVENCIÓN Y RECOPILACIÓN DE DATOS.